Cuando el coche se calienta, el aviso llega por la aguja de temperatura, un testigo rojo en el cuadro o vapor saliendo del capó. Cuanto antes reacciones, menos daño sufrirá el motor.
Qué hacer en cuanto lo notas
- Apaga el aire acondicionado, que añade carga al motor.
- Busca un lugar seguro para parar: arcén ancho, salida o área de servicio.
- Para el motor y enciende las luces de emergencia.
- Señaliza con la baliza V16 y espera fuera del coche, lejos del tráfico.
Lo que no debes hacer
- No abras el tapón del depósito de refrigerante en caliente. El líquido está a presión y puede provocar quemaduras.
- No eches agua fría sobre el motor caliente.
- No sigas conduciendo con el testigo encendido para llegar a casa.
Causas habituales
- Nivel bajo de líquido refrigerante por una fuga.
- Ventilador del radiador que no se activa.
- Termostato bloqueado.
- Bomba de agua dañada.
- Manguito roto o suelto.
Cuándo se puede seguir y cuándo no
Con el motor frío, puedes revisar el nivel de refrigerante en el depósito. Si estaba bajo y no ves fugas, rellenarlo puede permitirte llegar despacio a un taller cercano, vigilando la temperatura. Si el nivel baja de nuevo, hay charco bajo el coche, sale humo blanco por el escape o el motor hace ruidos, no lo arranques: pide una grúa.
Si el coche se calienta y no puede seguir
Con nuestra grúa urgente lo trasladamos al taller que elijas, sin que tengas que volver a arrancarlo. Llama al 911 676 133, las 24 horas. Si no sabes qué significa cada testigo, lee qué testigos obligan a parar.
