Abre el maletero y levanta la bandeja: ahí está la respuesta a qué harás el día que pinches. Puede haber una rueda completa, una rueda de galleta, un kit antipinchazos o nada, porque el coche monta neumáticos run flat.
Rueda de repuesto completa
Es igual que las demás. Permite seguir el viaje con normalidad después del cambio, aunque conviene revisar su presión de vez en cuando, porque se olvida durante años.
Rueda de galleta
Es más estrecha y está pensada para salir del paso. Tiene limitaciones de velocidad y distancia que vienen marcadas en la propia rueda o en el manual. Sirve para llegar al taller, no para seguir de vacaciones.
Kit antipinchazos
Un compresor y un bote de sellante. Se inyecta el líquido por la válvula y se infla la rueda. Funciona bien con pinchazos pequeños en la banda de rodadura, por ejemplo un clavo. No sirve si el corte es grande, si el daño está en el flanco o si el neumático se ha despegado de la llanta.
Después de usar el kit antipinchazos hay que circular con moderación hasta el taller y avisar de que la rueda lleva sellante.
Neumáticos run flat
Tienen el flanco reforzado y permiten seguir circulando sin aire durante una distancia limitada y a velocidad moderada, según indique el fabricante. Necesitan sensor de presión, porque a veces el conductor ni nota el pinchazo.
Cuándo nada de esto sirve
- El kit antipinchazos no sella un corte en el flanco o un reventón.
- No hay espacio seguro para cambiar la rueda.
- Pinchan dos ruedas a la vez.
- La llanta se ha doblado.
En esos casos, pide un cambio de rueda en carretera o un traslado al taller con nuestro servicio de remolque, en el 911 676 133, las 24 horas.
