Cuando una furgoneta de trabajo se avería, casi nunca está vacía. Remolcar una furgoneta cargada se puede hacer, pero la carga cambia el peso total, el reparto entre ejes y la forma de sujetar el vehículo.
Lo que hay que saber de la carga
- Peso aproximado: no es lo mismo una furgoneta con herramientas que una con material de obra.
- Cómo está repartida: la carga concentrada atrás o en un lateral afecta al equilibrio al subirla a la plataforma.
- Si está bien sujeta: lo que va suelto se desplaza al inclinar la furgoneta.
- Si hay mercancía delicada o peligrosa: por ejemplo, bombonas o productos químicos; hay que avisar siempre.
El límite: el peso que admite la grúa
Cada grúa admite un peso máximo. Lo que se suma es el peso de la furgoneta más su carga, así que una furgoneta grande muy cargada puede necesitar otro vehículo de grúa o una descarga parcial. Por eso es importante describir la carga al llamar: así se envía la grúa adecuada a la primera.
Cuándo conviene descargar
- Cuando la carga es muy pesada o va suelta.
- Cuando incluye material de valor que prefieres no dejar en el vehículo.
- Cuando la carga impide inclinar o asegurar la furgoneta.
Cómo preparar la furgoneta cargada
- Asegura o retira lo que vaya suelto en la zona de carga.
- Cierra bien puertas traseras y laterales.
- Ten a mano la ficha técnica: indica el peso máximo autorizado.
- Indica si la furgoneta tiene altura especial, techo elevado o accesorios en el techo.
Pide la grúa adecuada
Con nuestra grúa para furgonetas trasladamos vehículos comerciales al taller, a la nave o a donde los necesites. Llama al 911 676 133, describe la furgoneta y la carga, y te diremos qué hace falta. Para traslados sin carga, consulta el remolque de furgonetas.
