Un coche sin seguro no puede circular por la vía pública: el seguro obligatorio de responsabilidad civil es imprescindible para conducir. Pero hay muchas situaciones en las que hay que moverlo igualmente: una venta, una herencia, un coche que se va a dar de baja o uno que lleva tiempo parado.
Qué dice la normativa
Todo vehículo a motor que circule debe tener, como mínimo, el seguro obligatorio. Circular sin él puede acarrear una sanción importante y la inmovilización del vehículo. Además, si causas daños, respondes personalmente de ellos. Por eso no conviene "hacer solo unos kilómetros" sin seguro.
Cómo mover un coche sin seguro de forma legal
La forma más sencilla es trasladarlo en grúa. Sobre la plataforma el coche no circula: viaja como carga, y durante el trayecto responde el seguro del transportista. Así puedes llevarlo al taller, a tu domicilio, a la estación de ITV o al comprador.
Otra opción es contratar un seguro, aunque sea por un periodo corto, si el coche está en condiciones de circular y tiene la ITV en vigor.
Casos habituales
- Compraventa: el coche cambia de dueño y el nuevo propietario aún no lo ha asegurado.
- Herencia: el vehículo lleva tiempo parado y sin seguro.
- Coche parado: se dio de baja el seguro porque no se usaba.
- Coche averiado: no merece la pena asegurarlo hasta repararlo.
Antes de pedir la grúa
Ten a mano la documentación, acuerda quién entrega las llaves y dinos si el coche rueda o tiene alguna rueda bloqueada. Te damos el presupuesto por teléfono en el 911 676 133. Para trayectos largos, mira el transporte de vehículos entre provincias.
