Tras un accidente de tráfico leve es normal estar nervioso. Seguir un orden sencillo evita un segundo golpe y problemas con el seguro después.
1. Seguridad primero
Enciende las luces de emergencia, ponte el chaleco y señaliza con la baliza V16. Si los coches pueden moverse y no hay heridos, apártalos de la calzada para no bloquear el tráfico. Si hay heridos, humo o peligro, llama al 112 y no muevas a nadie.
2. Comprueba cómo estáis todos
Un golpe que parece leve puede dar molestias más tarde. Si alguien se encuentra mal, pide asistencia sanitaria aunque los daños del coche sean pequeños.
3. Rellena el parte amistoso
La declaración amistosa de accidente sirve para que las aseguradoras gestionen el siniestro. Rellénala con calma junto al otro conductor: datos de ambos, matrículas, aseguradoras, un croquis y las casillas que describen la maniobra. Si no estáis de acuerdo, no firméis y avisad a los agentes.
- Haz fotos de los daños, la posición de los coches y la zona.
- Anota datos de testigos si los hay.
- Guarda tu copia del parte.
4. Avisa a tu seguro
Comunica el siniestro a tu aseguradora cuanto antes, dentro del plazo que marca tu póliza. Pregunta también si tu póliza incluye el traslado del vehículo y a qué taller.
Cuándo pedir grúa tras un accidente de tráfico leve
- Fugas de líquido bajo el coche.
- Una rueda torcida, la dirección desviada o ruidos al girar.
- Luces rotas que impiden circular de forma legal.
- Testigos de avería encendidos tras el golpe.
- Airbags activados.
Si el coche no puede circular con seguridad, nuestra grúa para coche accidentado lo traslada sobre plataforma al taller o al lugar que indiques. Llama al 911 676 133, las 24 horas.
